Proyecto de Semestralización

Reforma Curricular de la Educación Media

¿Por qué no hay ninguna diferencia esencial entre la educación básica y la media vocacional? ¿por qué en la práctica seguimos enseñando lo mismo, con las mismas didácticas y los mismos sistemas de evaluación? ¿por qué a pesar de que la ley General de Educación de 1994 señaló la frontera entre ambas, continuamos, en los dos últimos años del bachillerato haciendo lo mismo que veníamos haciendo?

Hay que insistir en enseñar filosóficamente los saberes. ¿qué quiere decir esto? Que enseñar no es nada distinto a permitir y provocar que la gente se haga preguntas sobre lo que aprende, para que lo que aprende no sea sólo ni prioritariamente lo aprendido. Sin dejar de lado los contenidos particulares y la información específica de cada uno de los saberes, es a propósito de ellos y no gracias a ellos que un maestro se convierte en un maestro. Lo que un maestro sabe, es en esencia, la ocasión para que se establezca, lentamente, un proceso de enseñanza que, como en un juego doble de espejos, es también un proceso de aprendizaje. Nos explicamos mejor: la educación de un ser humano con independencia del plan de estudios que se adopte, se justifica, a nuestro juicio, por tres objetivos esenciales: porque es el motor del desarrollo en tanto fuerza de trabajo y producción: porque es la posibilidad de garantizar la civilidad democrática y la convivencia pacífica; y porque la educación debe proveer al educando las claves de su realización personal y la conquista de su propia identidad. Deseable, por supuesto, que esos objetivos al modo de círculos concéntricos, se comuniquen los unos con los otros y se contengan como si tratase de esas muñecas rusas que habitan unas en las otras.

El terreno que seleccionamos para que esta teoría convirtiera en su propia práctica, fueron entonces los dos últimos grados de la escolarización, es decir, décimo y undécimo, definidos como Educación Media, la cual debe preparar al educando a la educación superior y al trabajo. Lo que a continuación presentaremos es el proyecto que adelantamos desde hace ocho años y que responde en parte –incluso en forma de nuevas interrogantes-, a las preguntas iniciales.

La estrategia

 Lo primero que había que enfrentar era el miedo al cambio. Durante varios meses de sesiones en el Consejo Académico del colegio, se discutió arduamente aquello que queríamos cambiar para hacerle honor al espíritu de la ley. ¿Qué queríamos cambiar? Muchas cosas. En primer lugar, sabíamos que era imperioso reducir el número de asignaturas para que, a través de una gradualidad razonable, el estudiante fuera escogiendo de un menú académico, aquellas asignaturas de las cuales quería alimentarse en atención directa a su particular apetito. Como en un restaurante, el colegio iría ofreciendo una carta abierta, que combinara un equilibrio entre la consolidación de los conocimientos básicos, y la exploración en profundidad de áreas del saber que estuvieran directamente conectadas con los intereses de cada quien. No se trataba simplemente, de abrir una cátedra de electivas o poner unos énfasis horarios en un conjunto de asignaturas. En segundo lugar, había que cambiar la idea tan arraigada en las conciencias, que hay que seguir estudiando año tras año las mismas materias con niveles superiores de dificultad y complejidad, lo cual no siempre es así, pues se repite con harta frecuencia lo ya estudiado, y se parte del supuesto que el estudiante sigue interesado en lo que queremos enseñarle, desconociendo por parte del sistema educativo lo que él quisiera verdaderamente aprender. Las matemáticas, es un buen ejemplo de lo anterior. El colegio debe ser capaz de preparar en los conocimientos básicos en matemáticas a un estudiante, es decir, hasta IX grado, para que  en décimo y undécimo grado no las necesite más, y elija movido por sus intereses no estudiarlas y estudiar otra cosa. Lo mismo debería predicarse de las ciencias naturales, la historia o el español y la literatura. Así lo diseñamos. Y lo ejecutamos. Si un estudiante podía decidir estudiar matemáticas o no estudiarlas dependiendo de su elección y de su exploración vocacional, el nuevo plan de estudios que era consecuencia de una reforma curricular profunda, debía ser capaz, sin embargo, de ofrecer la posibilidad a ese mismo estudiante de permitirle volver a estudiar matemáticas (o lo que fuera), si esa había sido nuevamente su elección.

Lo que estuvo siempre en el fondo de nuestras discusiones era el sentido de los ejes curriculares en cuánto a qué es lo básico y por tanto desde dónde se articula el plan de estudios. La decisión no podía ser otra diferente: en la educación media los ejes curriculares los pone el estudiante, pues si es cierto que está formado como bachiller básico, los dos últimos años de su escolarización deben representarle la ocasión para explorar en profundidad sus vocaciones e intereses, relativamente, hasta ahora agazapados. Derivamos entonces en el diseño y puesta en práctica desde el año 2000 (con algunos ajustes), en un sistema de semestralizacaión y créditos que subraya, abiertamente, antes que el conocimiento, la relación de los estudiantes con el conocimiento. Es el siguiente:

  • Primer semestre:

Los alumnos pueden escoger materias pertenecientes a las áreas de idiomas, (inglés y francés) música (taller instrumental y apreciación musical), y arte (visual, corporal, multimedia y plástica) cada una de ellas son 5h/s y un valor de 3 créditos; y una asignatura del área de Estudios Profesionales (derecho, periodismo, arte, arquitectura, mercadeo y publicidad, ciencias agropecuarias, economía, administración de empresas, medicina, diseño gráfico, ingenierías, gastronomía y música) cada una de ellas con 2h/s y un valor de 1 crédito.

Los alumnos deben cursar las asignaturas básicas: Ciencias naturales; Ciencias Exactas; Español y Literatura; cada una con 8h/s y un valor de 4 créditos; Lengua extranjera (inglés y francés), con 2h/s y un valor de 1: y Educación Física con 2h/s y 1 crédito.

  • Segundo semestre:

Los alumnos adquieren mayor espacio para sus propias elecciones así:

Deben cursar las asignaturas de Filosofía con 4h/s y 2 créditos; Ciencias Sociales con 6h/s y 3 créditos; Educación Física con 4h/s y 2 créditos; Estudios Profesionales (pueden continuar con la misma del semestre anterior o cambiar); idiomas (inglés y francés) con 4h/s y 2 créditos.

Pueden elegir dos de las tres asignaturas básicas: Ciencias Naturales; Ciencias Exactas y Español y Literatura, cada una de las anteriores con 6h/s y 3 créditos.

  • Tercer semestre:

Los alumnos tienen un mayor grado de libertad que en el semestre anterior, y escogen de cuatro materias básicas (Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Ciencias Naturales y Español y Literartura), sólo dos, cada una con 9h/s y 4 créditos.

Para conformar su semestre deben tomar Artes e Idiomas, Filosofía y PT (Producción de Textos) cada una de ellas con 4h/s y 2 créditos.

  • Cuarto semestre:

En este semestre lo alumnos tienen el mayor grado de libertad y, por tanto, se demanda el mayor grado de responsabilidad. La estructura de la semestralización en este período se parece en su funcionamiento, dinámica y exigencia  académica, al sistema universitario. Sin embargo, el colegio continúa acompañando el proceso educativo de sus estudiantes a través de un sistema de Tutores. En este semestre, donde cada alumno tiene un horario distinto al de sus compañeros de promoción, y la densidad estudiantil consigue un promedio de 7 alumnos por clase, lo que ha puesto un esfuerzo logístico, administrativo y financiero sin precedentes en nuestra institución. Es en este semestre donde los alumnos entran y salen del colegio dependiendo de sus propias necesidades horarias. Sus asignaturas son:

CBG (Ciclo Básico Gimnasiano) los estudiantes deben tomar una de las asignaturas regulares del plan de estudios (12 en total) 4h/s con 3 créditos.

SEB (Seminario Electivo Básico) los estudiantes deben tomar un seminario de los que se programan para IV semestre y que tienen la técnica del Seminario Alemán.

PT (Producción de Textos), de matrícula obligatoria se dicta en 8 horarios distintos.

CBU (Ciclo Básico Universitario) el colegio cuenta con nueve convenios conyugal número de Universidades (Los Andes, El Rosario, La Javeriana, La Sabana, El Cesa, La Tadeo Lozano, La EAN, EL Itc, la Salle), a donde deben ir nuestros estudiantes (máximo dos universidades y dos cursos), para mimetizarse con los estudiantes que les corresponda, y adelantar la materia que hayan escogido, la cual, se les valdrá en la Universidad respectiva en caso que en el semestre siguiente se matriculen en ella.

Reforma Curricular de la Educación Media

¿Por qué no hay ninguna diferencia esencial entre la educación básica y la media vocacional? ¿por qué en la práctica seguimos enseñando lo mismo, con las mismas didácticas y los mismos sistemas de evaluación? ¿por qué a pesar de que la ley General de Educación de 1994 señaló la frontera entre ambas, continuamos, en los dos últimos años del bachillerato haciendo lo mismo que veníamos haciendo?

Hay que insistir en enseñar filosóficamente los saberes. ¿qué quiere decir esto? Que enseñar no es nada distinto a permitir y provocar que la gente se haga preguntas sobre lo que aprende, para que lo que aprende no sea sólo ni prioritariamente lo aprendido. Sin dejar de lado los contenidos particulares y la información específica de cada uno de los saberes, es a propósito de ellos y no gracias a ellos que un maestro se convierte en un maestro. Lo que un maestro sabe, es en esencia, la ocasión para que se establezca, lentamente, un proceso de enseñanza que, como en un juego doble de espejos, es también un proceso de aprendizaje. Nos explicamos mejor: la educación de un ser humano con independencia del plan de estudios que se adopte, se justifica, a nuestro juicio, por tres objetivos esenciales: porque es el motor del desarrollo en tanto fuerza de trabajo y producción: porque es la posibilidad de garantizar la civilidad democrática y la convivencia pacífica; y porque la educación debe proveer al educando las claves de su realización personal y la conquista de su propia identidad. Deseable, por supuesto, que esos objetivos al modo de círculos concéntricos, se comuniquen los unos con los otros y se contengan como si tratase de esas muñecas rusas que habitan unas en las otras.

El terreno que seleccionamos para que esta teoría convirtiera en su propia práctica, fueron entonces los dos últimos grados de la escolarización, es decir, décimo y undécimo, definidos como Educación Media, la cual debe preparar al educando a la educación superior y al trabajo. Lo que a continuación presentaremos es el proyecto que adelantamos desde hace ocho años y que responde en parte –incluso en forma de nuevas interrogantes-, a las preguntas iniciales.

La estrategia

 Lo primero que había que enfrentar era el miedo al cambio. Durante varios meses de sesiones en el Consejo Académico del colegio, se discutió arduamente aquello que queríamos cambiar para hacerle honor al espíritu de la ley. ¿Qué queríamos cambiar? Muchas cosas. En primer lugar, sabíamos que era imperioso reducir el número de asignaturas para que, a través de una gradualidad razonable, el estudiante fuera escogiendo de un menú académico, aquellas asignaturas de las cuales quería alimentarse en atención directa a su particular apetito. Como en un restaurante, el colegio iría ofreciendo una carta abierta, que combinara un equilibrio entre la consolidación de los conocimientos básicos, y la exploración en profundidad de áreas del saber que estuvieran directamente conectadas con los intereses de cada quien. No se trataba simplemente, de abrir una cátedra de electivas o poner unos énfasis horarios en un conjunto de asignaturas. En segundo lugar, había que cambiar la idea tan arraigada en las conciencias, que hay que seguir estudiando año tras año las mismas materias con niveles superiores de dificultad y complejidad, lo cual no siempre es así, pues se repite con harta frecuencia lo ya estudiado, y se parte del supuesto que el estudiante sigue interesado en lo que queremos enseñarle, desconociendo por parte del sistema educativo lo que él quisiera verdaderamente aprender. Las matemáticas, es un buen ejemplo de lo anterior. El colegio debe ser capaz de preparar en los conocimientos básicos en matemáticas a un estudiante, es decir, hasta IX grado, para que  en décimo y undécimo grado no las necesite más, y elija movido por sus intereses no estudiarlas y estudiar otra cosa. Lo mismo debería predicarse de las ciencias naturales, la historia o el español y la literatura. Así lo diseñamos. Y lo ejecutamos. Si un estudiante podía decidir estudiar matemáticas o no estudiarlas dependiendo de su elección y de su exploración vocacional, el nuevo plan de estudios que era consecuencia de una reforma curricular profunda, debía ser capaz, sin embargo, de ofrecer la posibilidad a ese mismo estudiante de permitirle volver a estudiar matemáticas (o lo que fuera), si esa había sido nuevamente su elección.

Lo que estuvo siempre en el fondo de nuestras discusiones era el sentido de los ejes curriculares en cuánto a qué es lo básico y por tanto desde dónde se articula el plan de estudios. La decisión no podía ser otra diferente: en la educación media los ejes curriculares los pone el estudiante, pues si es cierto que está formado como bachiller básico, los dos últimos años de su escolarización deben representarle la ocasión para explorar en profundidad sus vocaciones e intereses, relativamente, hasta ahora agazapados. Derivamos entonces en el diseño y puesta en práctica desde el año 2000 (con algunos ajustes), en un sistema de semestralizacaión y créditos que subraya, abiertamente, antes que el conocimiento, la relación de los estudiantes con el conocimiento. Es el siguiente:

  • Primer semestre:

Los alumnos pueden escoger materias pertenecientes a las áreas de idiomas, (inglés y francés) música (taller instrumental y apreciación musical), y arte (visual, corporal, multimedia y plástica) cada una de ellas son 5h/s y un valor de 3 créditos; y una asignatura del área de Estudios Profesionales (derecho, periodismo, arte, arquitectura, mercadeo y publicidad, ciencias agropecuarias, economía, administración de empresas, medicina, diseño gráfico, ingenierías, gastronomía y música) cada una de ellas con 2h/s y un valor de 1 crédito.

semestralizado_08

Los alumnos deben cursar las asignaturas básicas: Ciencias naturales; Ciencias Exactas; Español y Literatura; cada una con 8h/s y un valor de 4 créditos; Lengua extranjera (inglés y francés), con 2h/s y un valor de 1: y Educación Física con 2h/s y 1 crédito.

semestralizado_07

  • Segundo semestre:

Los alumnos adquieren mayor espacio para sus propias elecciones así:

Deben cursar las asignaturas de Filosofía con 4h/s y 2 créditos; Ciencias Sociales con 6h/s y 3 créditos; Educación Física con 4h/s y 2 créditos; Estudios Profesionales (pueden continuar con la misma del semestre anterior o cambiar); idiomas (inglés y francés) con 4h/s y 2 créditos.

semestralizado_06

Pueden elegir dos de las tres asignaturas básicas: Ciencias Naturales; Ciencias Exactas y Español y Literatura, cada una de las anteriores con 6h/s y 3 créditos.

semestralizado_05

  • Tercer semestre:

Los alumnos tienen un mayor grado de libertad que en el semestre anterior, y escogen de cuatro materias básicas (Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Ciencias Naturales y Español y Literartura), sólo dos, cada una con 9h/s y 4 créditos.

semestralizado_02

Para conformar su semestre deben tomar Artes e Idiomas, Filosofía y PT (Producción de Textos) cada una de ellas con 4h/s y 2 créditos.

semestralizado_03

  • Cuarto semestre:

En este semestre lo alumnos tienen el mayor grado de libertad y, por tanto, se demanda el mayor grado de responsabilidad. La estructura de la semestralización en este período se parece en su funcionamiento, dinámica y exigencia  académica, al sistema universitario. Sin embargo, el colegio continúa acompañando el proceso educativo de sus estudiantes a través de un sistema de Tutores. En este semestre, donde cada alumno tiene un horario distinto al de sus compañeros de promoción, y la densidad estudiantil consigue un promedio de 7 alumnos por clase, lo que ha puesto un esfuerzo logístico, administrativo y financiero sin precedentes en nuestra institución. Es en este semestre donde los alumnos entran y salen del colegio dependiendo de sus propias necesidades horarias. Sus asignaturas son:

CBG (Ciclo Básico Gimnasiano) los estudiantes deben tomar una de las asignaturas regulares del plan de estudios (12 en total) 4h/s con 3 créditos.

SEB (Seminario Electivo Básico) los estudiantes deben tomar un seminario de los que se programan para IV semestre y que tienen la técnica del Seminario Alemán.

PT (Producción de Textos), de matrícula obligatoria se dicta en 8 horarios distintos.

CBU (Ciclo Básico Universitario) el colegio cuenta con nueve convenios conyugal número de Universidades (Los Andes, El Rosario, La Javeriana, La Sabana, El Cesa, La Tadeo Lozano, La EAN, EL Itc, la Salle), a donde deben ir nuestros estudiantes (máximo dos universidades y dos cursos), para mimetizarse con los estudiantes que les corresponda, y adelantar la materia que hayan escogido, la cual, se les valdrá en la Universidad respectiva en caso que en el semestre siguiente se matriculen en ella.

semestralizado_01